En el camino de regreso debíamos parar en Chicago para que Mariano pudiera hacer un trámite en el consulado español para poder votar en las próximas elecciones presidenciales (¡no las de USA sino las de España, que son el mes que viene!). El mismo día de las elecciones vamos a estar volando de vuelta a Milwaukee. El trámite consistía en registrarse en el Consulado y ser habilitado para el voto por correo postal.
Salió todo bien, gracias a Dios. Conseguimos aparcar super cerca del Consulado (un milagro para lo que es el tránsito de esta ciudad), completamos todo el papeleo rápidamente, no hubo que hacer colas ni largas esperas, ni nada de eso. Pero las condiciones climáticas comenzaron a ir de mal en peor.Salimos de Grand Rapids con lluvia. Nada más llegar a Chicago comenzó a granizar y al rato a nevar. Se desató una tormenta tremenda. Tardamos 6 horas desde Chicago a Milwaukee, un viaje de unas 2 horas como mucho. Vimos un montón de accidentes en la carretera y fue el viaje más peligroso que hicimos. Dios nos cuidó un montón. Al llegar a casa nos enteramos que había sido un día de alerta meteorológica, que se habían suspendido las clases, las iglesias y hasta los shoppings estaban cerrados.
Fachada de casa al momento de nuestro arribo
A la mañana siguiente










