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martes, 4 de septiembre de 2007

¿Pares o nones?

Al volver del super decidimos hacer una inspección a fondo de la casa, para concerla bien, ver qué cosas había (los antiguos ocupantes dejaron muchos artículos de limpieza y comida), lo que había que comprar, lo que había que limpiar, etc. etc. Para nuestra sorpresa y espanto, detrás del sillón con otra criaturita, que bautizamos con el nombre de Speedy. ;/ Inspección terminada. Subimos a saludar y conocer a los vecinos: Paul & Edie Bland y sus hijos, y nos explicaron dónde teníamos que ir para continuar nuestro trámite para el coche.
Como nuestro departamento no tiene parking ni plaza de garage (= estacionamiento), el gobierno de Milwaukee exige comprar un permiso para aparcar durante las noches. Si no tenemos ese permiso, nos pueden multar por aparcar en la calle. Este permiso se saca en el departamento de Policía local, en unas máquinas expendedoras. A cambio te dan una pegatina (sticker) que debes pegar en el cristal trasero del coche, del lado del conductor.
Lo curioso es que en los días pares hay que aparcar del lado par de la acera (es decir, donde las casas tienen numeración par) y en los días impares hay que aparcar del lado impar. Sólo es posible aparcar en cualquier lado cuando es viernes, sábado o festivo. ¡Qué complicación!
Merienda-cena y a dormir. It was a long day!

domingo, 2 de septiembre de 2007

Welcome Home!!!

Al llegar a casa de Dave, traspasamos todas maletas del coche de Katie al suyo y emprendimos viaje hacia Milwaukee para dejarnos en nuestra futura casa. Nos costó un poco encontrarla porque Dave nunca había estado en esa zona de la ciudad, pero finalmente dimos con ella. Nos ayudó a subir las cosas (más una compra del super que había hecho para nosotros, con algunas cosas como para arrancar: cereales, atún, pasta, arroz, etc.!!) y se fue. A primera vista, la casa nos gustó, pero en la cocina nos encontramos con esta sorpresita de bienvenida: ¡un ratón muerto en su trampa! ¡Qué asquito! Sólo atinamos a hacerle una foto y bautizarlo con el nombre de Jerry.
Estábamos tan cansados después de un día tan largo (llevábamos 26 horas despiertos, sin contar alguna cabezadita en los aviones) que lo único que hicimos fue comprobar que había sábanas limpias y nos fuimos a dormir.
Hasta aquí la crónica del 30 de agosto de 2007.