martes, 20 de noviembre de 2007

Testimony Night

El otro día tuvimos una cena con el grupo de la clase de Teología Básica en casa de Emily, una de las chicas del grupo. Era una actividad adicional a la de cada jueves (cuando tenemos las clases propiamente dichas). La idea era tener un tiempo y espacio más informales para poder escucharnos unos a otros la historia personal de cada uno en relación a la fe.

Cada uno de nosotros tenía entre 5 y 10 minutos para compartir su viaje espiritual personal.

Fue impresionante escuchar las historias de todos y todas. Por un lado no quería ser la primera en compartir porque estaba super nerviosa, pero a su vez mientras iba escuchando a los tres o cuatro que compartieron antes que yo, se me iban llenando los ojos de lágrimas, y no quería llorar mientras contaba mi historia. Se me hacía un nudo en la garganta por ver como Dios trabaja en forma tan personal y a través de circunstancias tan diversas (muchas de ellas críticas) para mostrar a los seres humanos que necesitamos una relación personal con El, que es mejor volver a la casa del Padre que vivir como hij@s pródig@s. Venía aguantando el llanto hasta que me tocó el turno de compartir. No podía parar de llorar mientras leía mi historia. Pero a pesar de ello fue un tiempo muy entrañable donde pudimos experimentar nuevamente que Dios es real y que sigue transformando vidas con nombre y apellido, que El está cerca de los que le buscan de corazón.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Lluvia amarilla


El viento y la lluvia arrasan con las últimas hojas de los árboles. Se acerca el invierno, las temperaturas descienden. Escarcha y hielo por las mañanas. Oscurece sobre las 4.30 pm.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Fábrica Miller

El otro día hicimos la excursión (gratis) a la fábrica Miller. Otra de las especialidades de Milwaukee (aparte de los lácteos) es la cerveza. Miller produce esta bebida desde 1855 y es la segunda compañía en EE.UU. a nivel de producción.








miércoles, 14 de noviembre de 2007

La compra

Uno de los objetivos que tenemos para este año (y van sumando) es que Fanny se termine de animar a agarrar el coche y que Mariano se termine de animar a que Fanny agarre el coche. El destino más usual para cumplir este objetivo es el supermercado, con el cual matamos dos pájaros de un tiro: Fanny practica con el coche y se toma todo su tiempo para comprar y Mariano accede a que Fanny se lleve el coche con el agregado bastante valioso de no tener que sufrir la tortura -para él- de ir de compras). Es lo que en esta cultura dirían "win-win" (los 2 ganamos). Este es el super que nos queda más cerca y donde hacemos casi todas las compras para nuestra subsistencia.

Un pequeño detalle es que uno puede auto facturar su compra en unas máquinas automáticas. Simplemente hay que sacar los productos del carro y pasarlos por el scaner de códigos de barras en dichas máquinas. Una vez hecho esto la máquina te indica que ya estás autorizado/a para colocar los artículos en la bolsa de plástico o papel (según tu elección). No sé por qué pero se me ocurre que en Argentina y/o España este sistema provocaría la bancarrota de los supermercados. Pero por lo visto aquí funciona. A nadie se le ocurre pasar 1 producto por el scaner y saltearse 4.