jueves, 17 de abril de 2008

SBC

Algunas de las actividades de las que estamos participando con la iglesia.

No, no es el anuncio de la última película en taquilla, sino de las actividades de la iglesia para ese día. El ministerio de adolescentes organizó una charla para los padres y madres. Nos interesó asistir a este taller porque nosotros también trabajamos con los padres y madres de los adolescentes en nuestro contexto. El tema del taller era "10 formas de avergonzar a tus hij@s". A pesar de las diferencias culturales entre EEUU y Europa, nos damos cuenta de que estamos trabajando en una misma línea. También nos damos cuenta de que los desafíos a los que nos enfrentamos en el trabajo con ellos son prácticamente universales.

Bautismos, el domingo por la mañana.


"Home group" o grupo casero mixto (en la foto sólo salen las chicas porque nos habíamos dividido para orar por separado)

Sunday Service. El servicio del domingo por la mañana


Grupo casero de chicas "only". Karen, nuestra anfitriona, coordina este grupo de estudio bíblico en su casa, cada 15 días. Están estudiando un libro que se llama "12 ordinary men" sobre la vida de los discípulos de Jesús. Es un tiempo de aprendizaje interactivo, donde cada una trae lo que va aprendiendo en teoría y en práctica, y por supuesto compartir a niveles profundos y de esta forma crecer juntas, haciendo vivo el concepto de comunidad.


Una familia amiga de unos amigos (el mundo es un pañuelo!) nos invitó a comer a su casa. Jeffrey, de Arizona y Kristine, de Noruega. Al pequeño Lawrence le encanta el fútbol y AnnKristin es una adolescente muy inteligente.


sábado, 12 de abril de 2008

Hiking in South Mountain Park

Esta semana tuvimos una tarde libre, y decidimos ir hasta el South Mountain Park para hacer un poco de senderismo y explorar el terreno. Dicen que es la época ideal para hacerlo porque hace buen tiempo pero no demasiado calor y los cactus están empezando a florecer.

Nuestra anfitriona estudió botánica, así que conoce bastante la flora del lugar, además de tener material impreso sobre el tema. Nos prestó un libro sobre plantas de Arizona. Con él en mano y la infaltable botella de agua, nos pusimos en marcha.

Cactus "órgano de tubos"

Cactus "teddy bear"

Cactus Saguaro o "cactus gigante". (Dicen que éstos pueden llegar hasta los 175 años de edad)


Cactus Engelmann's Prickly Pear



Echinocactus




Distintas variantes de Cactus Cholla


Un vistazo del senderismo... ¿Alquien me ve en medio de los cactus y montañas??



Las vistas de la ciudad (Phoenix) desde arriba de la montaña

miércoles, 9 de abril de 2008

Barrilete Cósmico . . .



El día sábado, soleado como casi cada día de los que transcurren en Arizona, Karen nos invitó a un pic-nic que organizaban en su iglesia. Una de las primeras personas que nos presentó fue Tim, a quien no pudimos dar la mano al saludarle porque estaba remontando un barrilete (o cometa tipo delta) como prefieran. En un momento, Tim me dejó "pilotear" el barrilete moderno y luego de 2 despegues fallidos, pude mantenerlo en el aire durante algunos minutos. Una experiencia muy agradable la de sentir el viento y jugar con él. Mientras hacía todo esto, no me percaté (Fanny sí) de dos pequeños observadores que disfrutaron en primera fila el suceso.


Mas tarde, me animaron a jugar a "esto" que es una mezcla de baseball con fútbol (alguna vez lo hicimos en algún campamento y lo llamábamos "pelota a los caños"). Me hizo bien correr un poco aunque nunca me enteré muy bien sobre lo que debía de hacer. Desconozco si ganamos o no (en realidad importaba bien poco) ya que todos nos la pasamos muy bien.
Si gané un partido de petanca (o bochas) del que no existe registro fotográfico.

lunes, 7 de abril de 2008

Empezando con la rueda izquierda...


La primera tarea que tuvimos que hacer al día siguiente fue recoger el coche que la iglesia nos prestaba. Como comentamos en alguna otra ocasión, en este país es prácticamente imposible trasladarse sin un vehículo. No existe el concepto de transporte público, salvo en las grandes ciudades. El área de misiones abre la oportunidad a los miembros de la iglesia de prestar un vehículo extra para que familias como nosotros puedan tener movilidad mientras estamos en la ciudad. Gracias a Dios hay personas sensibles que responden a esta necesidad (no sólo nuestra sino de otros que vienen como nosotros) y ofrendan de esta forma práctica, ya que nos sería imposible alquilar un vehículo por todos estos días. Nuestra anfitriona Karen se ofreció a llevarnos a la iglesia para recoger el coche antes de entrar a trabajar el viernes, a primera hora. Gracias a Dios (ya van a ver por qué digo esto), antes de salir nos pidió nuestro número de teléfono para poder comunicarnos por cualquier cosa, ya que ella había dado de baja su número. Al preguntarnos esto, caí en la cuenta de que no lo estaba llevando, lo fui a buscar a la habitación y cargué en la memoria su número.


Llegamos a la iglesia y la recepcionista nos dio una bolsa con las llaves del coche y algunas instrucciones; otra bolsa con unas galletas típicas de este país (chocolate chip cookies), una torta que algunas señoras de la iglesia habían preparado para nosotros a modo de bienvenida; y una carpeta de bienvenida con información, la revista mensual de la iglesia, un mapa, cuestionarios para llenar, teléfonos útiles y algunas otras cositas.


Este es el coche que nos prestaron, un ford explorer, del año 1993. Además de darnos la llave, la recepcionista nos dijo que debíamos ir a poner aire a las ruedas, especialmente la del lado del conductor que estaba bastante baja. Con Karen la revisamos, nos prestó un aparatito para medir el aire de las ruedas nos explicó cómo ir a la gasolinera más cercana a su casa. También leímos las instrucciones que había en la bosa junto con las llaves y decía que cada misionero debía hacerse responsable de contratar un seguro para el coche por la duración de su estadía. Sin embargo, al mirar en a guantera, la tarjeta del seguro explicitaba que ya estaba pago. Karen quedó en averiguar en la iglesia y comentarnos lo que fuese, y allí nos despedimos. Ella se fue a trabajar y nosotros a resolver lo del aire.


Para volver a casa de Karen hay que tomar una autopista bastante grande y transitada. Llevábamos varias millas por ahí, hasta que escuchamos un ruido... ¡PLOF! Y luego plof, plof... plof, plof... plof, plof.... El coche empezó a volverse loco y Mariano atinó a moverlo hacia la banquina (arcén)... ¡¡Se nos había explotado una de las ruedas!! Los demás coches nos pasaban a toda velocidad, y la camioneta así como la ven de "fuerte", se tambaleaba para todos lados. Quedamos justo antes de una salida de la autopista, con lo que los coches que querían salir, nos pasaban bien cerquita. Demasiado, para mi gusto. Inmediatamente llamé a Karen para ver qué hacíamos, para saber si debíamos llamar al seguro o cambiar nosotros el neumático, o qué hacer... ¡¡¡MOVIL APAGADO!!! Le dejé el mensaje, pero como no la encontré llamé al seguro y le expliqué la situación. El hombre me atendió muy pacientemente y luego de tomarme todos los datos (en qué ciudad estaba, en qué autopista, antes de qué salida, de qué lado de la calle, qué coche era, qué rueda explotó, quién era el dueño, quiénes eramos nosotros, qué número de póliza, si necesitaba escolta policial, cuál era mi teléfono, si tenía la rueda de auxilio, etc. etc.) me dijo que el auxilio vendría a los 45 minutos, que era lo más pronto que podían llegar, y que el seguro cubriría la asistencia en carretera y el cambio de rueda.

A los 45 minutos llegó un chico muy majo y amable y en unos minutos nos hizo el cambio, en medio de la autopista, con los coches pasándole por la espalda. Así quedó nuestra rueda reventada. ¡Qué julepe, madre mía! Gracias a Dios que nos cuidó de todo peligro, podría haber sido grave si Mariano hubiese ido más de prisa o si se nos cruzaba un coche por delante queriendo salir.

Foto del lugar del hecho.



Lo gracioso de la historia es que al querer darle una propina al chico que nos había venido a ayudar, nos dimos cuenta de que no teníamos efectivo encima. Con lo único que contábamos era con lo que nos acababan de dar. Así que -prefiriendo esto que nada- le pagamos su propina con "chocolate chip cookies". Un poco avergonzados, le decimos: - Perdón, pero no tenemos efectivo ni ninguna otra cosa!
Y recibiendo la bolsita con una sonrisa de oreja a oreja nos responde: - "It's ok, that will work". (como diciendo, "no pasa nada, esto me vale").

Al día siguiente fuimos al mecánico con Karen a comprar una nueva rueda (para no andar si rueda de auxilio) y a que les pusieran aire correctamete. Cuando el mecánico vio la rueda derecha nos dijo que era cuestión de tiempo que no hubiese explotadoesta también, ya que la veía realmente muy gastada y vieja. Gracias a Dios, el dueño del coche autorizó el cambio de las 2 ruedas delanteras, con lo que no tuvimos que gastar nada, y ya estamos otra vez en la ruta, en mejores condiciones...

Saludos... Escriban... Comenten... Abrazos para todos...