

Ya nos pareció raro que no hubiese nadie en la ventanilla para hacer el check-in, aunque sí había empleados. Les mostramos nuestros e-tickets y los miran un poco extrañados. Luego dicen: Ah, es de Lufthansa. Y yo le digo que no, que por Lufthansa es el tramo desde Frankfurt hasta Madrid. Vuelven a mirar y me dicen: "Este vuelo ya salió". ¿Cómo?- digo (y pienso que no es posible que un vuelo salga 3 hs. antes de lo previsto). Y me dicen, "Sí, este vuelo salió hoy a las 2.30 de la tarde"....
Mariano y yo nos miramos con cara de soponcio. No podíamos creer lo que nos estaba ocurriendo. Parecía que estábamos dentro de una película o algo así... Y ahí le digo, pero este vuelo debía salir a las 23.30pm!!! Y al volver a mirar el papel, ponía 2.33pm!! No cabía en mi desesperación. Había mirado el horario más de 50 veces y todas las veces había visto 23.30 hs. Nunca nos había pasado algo así. La gente de United sentía pena por nosotros e intentaba ayudarnos como podían. Uno de ellos nos dice: no te preocupes, nos pasa todo el tiempo. Pero yo pensaba: si, no me preocupo, pero yo el viernes a más tardar tengo que estar en Madrid sin falta!!! En fin, entre 4 ó 5 personas intentaban ayudarnos mirando en las pantallitas y por fin me dicen: lo único que podemos hacer es reubicarte en el mismo vuelo mañana. Lugar hay. Y le decimos: ¡bueno! Y nos dicen: Serían 2.600 dólares por persona. Y le decimos: ¿QUE!!!!????? No podemos pagar esa suma!!! Y les explicamos que somos misioneros y que estábamos haciendo este viaje por este motivo para varias actividades con jóvenes y adolescentes, etc. etc. Y nos dicen que no pueden hacer nada y que tenemos que pasar la noche en uno de los hoteles del aeropuerto (nos dan un cupón para que nos den un descuento en dicho hotel). Luego nos dicen que tenemos que hablar con nuestra agencia porque el billete era de una tarifa especial y que sólo ellos lo podían arreglar.
Llamamos a nuestra agencia. Mientras yo llamaba, Mariano oraba. El hombre que me atiende era de un servicio de 24 hs. de emergencia porque ya estaban fuera del horario de atención normal. Le explico lo que nos pasó y me dice que va a averiguar qué se puede hacer. Al rato me dice que lo único que pueden hacer es reubicarme en el vuelo del día siguiente que hay lugar, pero que el coste serían 2.600 dólares por persona. Lo mismo que United. Le dije que para nosotros era imposible y me dijo que no podían hacer nada más. Que quizás podía llamar mañana a primera hora en horario de oficina normal para ver si podían encontrar otra solución. Corté y me quedé sin palabras. Mientras tanto la gente de United seguía mirando la pantallita y habían llamado a la supervisora. Mariano se volvió a acercar a la ventanilla y les volvió a decir que éramos misioneros y que era un viaje de trabajo, y le mostró una carta de nuestra organización donde explicaba el propósito de nuestro viaje... La verdad que la gente super amable y atenta, tratando de ayudarnos como podían.
Mientras Mariano estaba hablando con ellos, me suenta el teléfono: número desconocido. Era GEORGE! (la persona con la que había hablado en la agencia de viajes).
Y me dice: - te llamo para que esta noche duermas tranquila. He hablado con Greg y me ha dicho que como uds. son misioneros, los va a reubicar mañana en el mismo vuelo y no tienen que pagar nada.
- "GOD BLESS YOU!!!!" le dije, entre gritando y llorando.
- Pero -me dice- yo no puedo hacer nada ahora. Mañana a primera hora tienes que llamar y arreglar todo con los empleados de horario de oficina. Yo simplemente voy a dejar una incidencia en el sistema para que sepan que Greg ha autorizado esto.
- Ok, muchísimas gracias, que Dios lo bendiga.
Corté y les expliqué a los de United y ellos ya me reservaron los lugares y dieron de baja la ida (para que no se cayera la vuelta), esas cosas que sólo entre operadores de vuelo se entienden...
Volví a sentirme dentro de una película o serie de ficción (no precisamente "Lost" en este caso, más bien de esas comedias románticas en las que los vuelos no salen hasta que los enamorados se encuentran o aquella en la que el amigo debe llegar en un taxi antes de que salga el avión para decirle algo importante a la otra persona... Y SIEMPRE LO LOGRA). Pero más allá de eso...experimentamos a Dios en una forma muy concreta y práctica.

Chicago-Frankfurt (8 hs) + Espera de 3 hs. en el aeropuerto + Frankfurt-Madrid (2 y 1/2 hs.)
Llegamos a Madrid, Mariano fue a Cobeña a recoger un coche que nos prestaban y de ahí al centro de retiros en Villalba, en la sierra de Madrid, para dar el curso de formación para educadores de adolescentes. ¡¡Qué paliza!!! Pero valió la pena todo el esfuerzo, ya les contaremos.